Hay millones de plataformas para crear logotipos en minutos. Pueden funcionar para un proyecto escolar o un pasatiempo. Para una empresa que quiere transmitir seriedad, casi nunca bastan: el proceso creativo detrás de un buen logotipo es demasiado específico para resolverse con plantillas.
Aquí cinco consejos para pedir un logotipo a una agencia o diseñador, ilustrados con posters de películas.
1) Lo más sencillo es lo más difícil de lograr
Sintetizar es la habilidad central del diseñador: explicar con pocos elementos gráficos lo que hace un producto o servicio. Dos posters lo demuestran. "Shame" es una película sobre ninfomanía y su poster no muestra a nadie: solo el texto "Shame" y una cama destendida. "El Diablo Viste a la Moda" no necesita un diablo: bastan el tacón, el tridente convertido en punta del tacón y la tipografía elegida.
2) Saber denotar
Denotar es cuando un símbolo o signo tiene un valor concreto y legible. El poster de "The Truman Show" lo denota todo: una pantalla gigante en un edificio, miles de personas alrededor, un helicóptero y los textos "Live" y "Day: 10,909". Cada elemento confirma que la vida del protagonista se transmite en vivo al mundo entero.
3) Connotar
Connotar es cuando un símbolo admite múltiples interpretaciones según quien lo vea. El poster de "American Beauty" no es literal: muestra el vientre desnudo de una mujer que sostiene una rosa. La imagen connota fertilidad, sensualidad y juventud sin declarar ninguno de esos temas.
4) Reconocer que existen: logotipo, isotipo, imagotipo e isologo
No todos se llaman logotipo. La diferencia importa cuando le pides algo a un diseñador.
Logotipo: Solo tipografía. Google, Sony.
Isotipo: Solo símbolo, sin texto. Hay seis variantes: monograma (LG), inicial (Mazda), sigla (CNN), anagrama (FedEx), firma (Picasso) y pictograma (Apple).
Isologo: Imagen y texto fusionados en un solo elemento. Starbucks, Burger King.
Imagotipo: Imagen y texto separados pero que funcionan juntos. Audi, Puma.
5) Los colores
El color decide si el público entiende lo que tu marca quiere decir. Justifica tu elección con algo más concreto que "me gusta" o "es mi favorito": piensa en tu cliente, no en tu gusto. El color y la luminosidad de un poster cambian la percepción de una película antes de ver un segundo de metraje, y con tu marca pasa lo mismo.
Crear un logotipo requiere semiótica, síntesis, tipografía, teoría del color y comunicación visual. Antes de elegir una plataforma de "hágalo usted mismo", considera si eso es lo que quieres que represente a tu empresa. Una identidad corporativa documentada y justificada protege tu marca de modificaciones que la dañen con el tiempo.